Europa-Asia central
República Turca del Norte de Chipre
-
Clasificación 2024
90/ 180
Puntuación: 56,72
Indicador político
96
46.90
Indicador económico
96
42.61
Indicador legislativo
108
56.12
Indicador social
116
53.25
Indicador de seguridad
63
84.74
Clasificación 2023
76/ 180
Puntuación: 61,73
Indicador político
80
56.18
Indicador económico
114
42.92
Indicador legislativo
87
63.10
Indicador social
90
63.45
Indicador de seguridad
52
83.01

La legislación nacional ampara la libertad de prensa, pero permite limitarla para preservar el orden público, la seguridad nacional o la decencia pública. La propiedad de los medios de comunicación es problemática, y el aumento de las persecuciones de periodistas y la creciente presión de Turquía sobre el sector afectan a la libertad de prensa.

Panorama mediático

Existen varios diarios, cadenas de televisión, emisoras de radio y medios digitales en Chipre del Norte. La mayoría de propietarios de medios son empresarios con otros intereses financieros. Las relaciones informales y económicas entre los políticos y los dueños de los medios afectan a la independencia de los contenidos editoriales. El pluralismo está amenazado por los procedimientos judiciales contra los medios, los ataques verbales contra los periodistas, las injerencias directas en la labor editorial y la creciente concentración mediática en manos de empresarios turcos. La autocensura está muy extendida.

Contexto político

La creciente presión de Turquía tiene un impacto negativo sobre la libertad de prensa. Las sanciones y acciones judiciales –incluidas las penales– contra los periodistas críticos con el gobierno, el ejército o las autoridades turcas o turcochipriotas  son habituales. Un periodista se arriesga a diez años de cárcel por criticar al ejército turco, y a cuatro se les ha denegado la entrada en Turquía. Otros han sido censurados, despedidos u obligados a dimitir por criticar las políticas turcas o a políticos turcochipriotas. Los medios públicos están bajo el control total del gobierno.

Marco legal

Las leyes protegen la libertad de prensa, aunque también la limitan para proteger el orden público, la seguridad nacional o la decencia pública. La difamación está tipificada como delito, y no existe ninguna ley sobre la protección de las fuentes. Se emprenden acciones legales contra los medios en un intento de obtener jugosas indemnizaciones por daños y perjuicios. Las autoridades turcochipriotas intentaron modificar recientemente las leyes vigentes para limitar aún más la libertad de expresión. Aunque un tribunal de apelación ha confirmado la absolución de un periodista en un caso de difamación, a la vez ha sentado un peligroso precedente al situar las leyes nacionales por encima del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Hay periodistas procesados en rebeldía en Turquía.

Contexto económico

Los medios se han visto seriamente afectados por la crisis económica provocada por la devaluación de la lira turca. Su dependencia de la publicidad y del patrocinio ha aumentado la influencia comercial en los contenidos editoriales. Numerosos medios de comunicación han cambiado de propietario a causa de las dificultades económicas. Muchos periodistas tienen que realizar, en paralelo, actividades de relaciones públicas de instituciones, lo que afecta a su objetividad. 

Seguridad

Aunque no existan amenazas o agresiones graves, un número creciente de periodistas han sido objeto de ataques verbales o de campañas de hostigamiento orquestadas por las autoridades turcas o turcochipriotas. Los periodistas también suelen ser víctimas de ciberacoso.