América
Suriname
-
Clasificación 2024
28/ 180
Puntuación: 76,11
Indicador político
40
66.67
Indicador económico
16
70.66
Indicador legislativo
51
71.79
Indicador social
30
79.56
Indicador de seguridad
27
91.87
Clasificación 2023
48/ 180
Puntuación: 70,62
Indicador político
55
63.13
Indicador económico
34
60.78
Indicador legislativo
132
47.17
Indicador social
7
90.91
Indicador de seguridad
19
91.11

Con pocos ataques dirigidos a los periodistas y un panorama mediático diverso, Surinam obtiene una buena calificación en cuanto a la libertad de información.

Panorama mediático

Surinam goza de un panorama mediático plural y los dos principales diarios privados del país son De Ware Tijd y De West.

Contexto político

Surinam es una república parlamentaria cuya Asamblea Nacional, compuesta por 51 representantes elegidos para un mandato de cinco años, elige al presidente, que a su vez es el jefe del gobierno. Chandrikapersad “Chan” Santokhi llegó al poder en julio de 2020.

Marco legal

La Constitución de Surinam garantiza la libertad de prensa. No obstante, una ley muy severa sobre la difamación prevé penas de prisión de hasta siete años por “expresiones públicas de odio” hacia el gobierno. 

Contexto económico

Surinam es un país pequeño, cuya economía se basa en la industria extractiva y es muy dependiente del comercio exterior. La industria minera representa más de un tercio del PIB y de los ingresos del Estado. En cuanto a la prensa y los periodistas, existe una falta de formación y de recursos.

Contexto sociocultural

Surinam obtuvo la independencia en 1975. Siendo el único país neerlandófono del continente, estuvo mucho tiempo aislado de la escena política regional por su singularidad cultural, pero también por su enclave geográfico, sus orientaciones políticas al final de la guerra fría (compromisos con Nicaragua, Cuba y la guerrilla salvadoreña), así como por la guerra civil que tuvo lugar entre 1986 y 1992.

Seguridad

La prensa publica frecuentemente investigaciones críticas con el gobierno, provocando presiones e intimidaciones puntuales a los periodistas por parte de las autoridades, que generan autocensura.